Día 10096 Como se está volviendo costumbre no podemos quedarnos quietos en un solo lugar y tenemos que explorar todo lo que ofrece el estado. Esta vez le toco a la ciudad del Carmen o como se le conoce como la joya del pacifico y es que en verdad es una zona privilegiada. Aunque ya tenemos la piel bastante bronceada nunca podemos desaprovechar una oportunidad de hacer unas pequeñas escalas en las playas que ofrece México, y aquí el mar es bastante tranquilo. Lo más delicioso de aquí es que uno puedo comer el pescado en verdad fresco y saber que como lo preparan es altamente delicioso. Fuimos a la isla del Carmen a través del puente de la Unión lo cual me hace recordar a la carretera que tiene Miami para conectar varias partes de su ciudad en la cual se ve un paisaje con mar en verdad que es bello, finalmente cuando llegamos a la isla en verdad que es un lugar asombroso, no hay nada de hoteles, solamente los locales con sus pequeños negocios y ahí encontramos alguien que vendía el agua de coco, directamente de ellos por lo que te compre uno para que vieras lo que en verdad era comer directamente del coco, mientras yo pedí la carne del coco con chile y limón, ya te estabas acostumbrando a nuestra forma tan acida de comer y en verdad que te gusto tanto que tuve que pedir un segundo vaso con la carne del coco para comer. Fuimos de visita a la laguna de Términos, ahí pudimos pasear por una pequeña lancha la cual nos llevaba por el recorrido de toda la vegetación que había en esta zona, solamente escuchábamos a las aves llamándose entre ellas, y tuvimos la suerte de ver un par de delfines jugando, parecía fantástico que todavía existieran este tipo de lugares donde el humano no ha intervenido del todo. También aquí encontramos las fiestas en la calle por la noche, la gente siempre me parecía más relajada en la provincia como si el estrés de las grandes ciudades no afectaran a estos pequeños pueblos, donde todos sonríen, donde todos parecen tan felices, ahora nos tocaba ver la danza típica de Campeche aunque son muy parecida a la de Mérida la música es distinta y también el motivo de la danza. Me puse a pensar que muy pronto también estaríamos en Oaxaca y que ahí estaba mi papa, tal vez él no me quisiera ver, tal vez no sea buena idea ir, pero todavía falta por ir ahí y apenas nos vamos a Tabasco, otra de las regiones más hermosas que he visitado. Campeche nos trajo tantos buenos lugares por visitar como Calakmul y Chicanna aun te maravillan toda la cultura maya y todos estos viejos templos y ciudades que aún sobreviven aunque hayan pasado milenios desde su creación y a mí me hacen recordar la hermosa cultura que tiene mi gente y que no se debe de olvidar, al contrario se debe de enriquecer. Me gustó mucho la foto que tomaste de este anciano sentado sobre la entrada de su casa, donde solamente el bastón no evitaba que cayera totalmente al suelo y su mirada perdida hacia el horizonte, como tratando de que volvieran sus mejores días que ya habían pasado… Al partir hacia Tabasco me detuve un rato y mire hacia atrás hacia toda la belleza que estábamos dejando y solamente el cierre del obturador de tu cámara me hizo recordar que todavía teníamos un camino por delante que recorren nos volvimos a subir a este viejo carro para seguir nuestro camino. Que vivo me siento ya hasta se me había olvidado de mi operación cuando me toque mi cabeza y aun sentía las heridas que quedaron como recuerdo de mi segunda oportunidad… O.M.A
domingo, 17 de enero de 2010
Día 10113
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