Finalmente logramos aventurarnos por todas las zonas más importantes de Chiapas, y nos sirvió un poco del ejercicio que hicimos para bajar todas esas comidas que nos habíamos dado el honor de disfrutar durante los días pasados. El cañón del Sumidero es en verdad impresionante nada le tiene que deber al Gran Cañón de Arizona, porque en este se encuentra la falla geológica más bella con un rio que cruza todo el cañón y cascadas impresionantes que hacen del lugar algo maravilloso. Nos embarcamos por Chiapas de Corzo donde una lancha nos dio un recorrido por la mayor parte del rio, es en verdad majestuoso esa escena, hace sentir a uno insignificante ante la belleza de todo el mundo, tu no parabas de tomar tus fotos como siempre y ese lugar me dio una idea para mi libro, aquí es donde uno de los personajes principales haría la alta traición a sus compañeros y donde decidiría el destino de todo México, este lugar era el más adecuado para eso. Después llegamos a donde estaban rentando kayaks e inmediatamente los dos tuvimos la misma idea de ir por el rio con el kayak, y en verdad que fue grandioso porque así pudimos llegar a la cascada del árbol de Navidad, y te decía que más tarde tal vez podríamos subir para que tomaras una foto desde lo más alto del lugar. El día que visitamos Bonampak se me había olvidado la belleza de este lugar y redescubrirlo fue toda una aventura, se veía que los mayas de este lugar tenían un gran respeto por la naturaleza y se veía su adoración hacia los jaguares, al tener dentro de su ejército a los guerreros jaguares, hombres que vestían con pieles de jaguares y escudos con los dientes de estos animales. Pero creo que lo que más nos sorprendió fue el templo de las Pinturas donde los dibujos realizados por estos mayas aún se conservaban en óptimas condiciones y los colores que utilizaban aún seguían tan frescos como en su época, eso fue una inspiración para ti ya que en si el ramo que a ti te fascina es la pintura y la fotografía, querías poder captar un poco la esencia de ese lugar, disparando desde el obturador de tu cámara en diferentes ángulos, creo que lo más asombroso fue cuando estábamos saliendo podíamos vislumbrar un jaguar en la orilla de las ruinas, como si quisiera ser captado por la cámara, no se acercaba a donde estaban todos los turistas, y tampoco se veía sus intenciones de atacar, y justamente pudiste tomar una foto espectacular en la que su piel y su pelaje era tocado por los rayos de sol que si filtraban por los arboles haciéndolo parecer un dios, ahora yo entendía porque para los antiguos mayas semejante animal los haría respetarlos. Pero creo que el mejor día para ti fue cuando visitamos las cascadas de agua azul, una de las zonas en que los fotógrafos encuentran su mejor fuente de inspiración ya que en verdad la belleza del lugar deja con la boca abierta a cualquiera que se atreva a atravesar el bosque, para finalmente encontrar una serie de cascadas escalonadas, las cuales tienen un efecto relajante cuando escuchas como el agua va descendiendo. Simplemente por un momento no pudiste dejar de mirar esas cascadas en ningún otro lugar del mundo se encuentra una formación tan bella, y simplemente no te pudiste mantener de pie dejándote caer sobre la tierra recargando tu cuerpo junto a un árbol mientras veíamos el movimiento del agua constante ese color azul fuerte, nos decían que era por los sedimentos del suelo que se veía ese color. Obviamente para no contaminar las cascadas no dejan que las personas entren, ya que podrían causar un desequilibrio a la naturaleza, pero tu parecías tan perdida, como si tu mente ya estuviera dentro de esas cascadas, te dije que te quitaras tus zapatos y que fueras lo más que pudieras al borde de la cascada donde estaba más hundido para que te pudiera tomar una foto, lo hicimos rápido para que nadie nos viera, y finalmente cuando tomaste pose, te tome la foto lo mejor que pude, y me decías que el agua estaba agradable y había refrescado tus pies, volvía a haber muchas personas por lo que decidimos seguir. Y escuchamos como estaban ofreciendo un tour aéreo de 10 minutos sobre esta zona, no pudimos desaprovechar la oportunidad y tomamos este pequeño helicóptero que nos sobrevoló por todas las cascadas y el rio Tulija quedaste sorprendida de cómo se veía todo desde arriba y el piloto teniendo un poco de experiencia con fotógrafos que tomaban las fotos se puso en una posición donde pudiste tomar todas las cascadas con el sol de fondo como si el sol saliera de esas cascadas, fue bella esa foto. Como olvidar también la visita a las Guacamayas, una reserva protegida parte de la selva negra lacandona chiapaneca, que lugar tan bello, con cientos de especies protegidas, el camino es de más de 20 km pero la vista que se tiene ahí es asombroso, recuerdo que en un momento del camino cuando el bosque se volvió más frondoso y no se escuchaba más que las aves entonando sus cantos, algunos monos como el mono araña que se acercaban y el rugido del jaguar del fondo, por unos minutos te dije que cerraras tus ojos y te dejaras llevar por todos esos ruidos y los dejara ser parte de ti, ahí los dos cerramos los ojos y solamente nos agarramos de la mano mientras yo sentía como todos esos ruidos que se escuchaban se adentraban dentro de mí y ahí volvía a tener otras de mis vidas pasadas, al parecer no solamente nos aferramos al viejo continente, fuimos parte de la cultura maya, y aunque estas vidas fueron muy breves, entendía ahora por que este lugar significo tanto para mí, y cuando tú también abrías los ojos, me decías que eso había sido una experiencia fuera de este mundo, y finalmente lo decidimos aunque no hayas visto otras ciudades de todo México, Chiapas seria nuestro lugar, y nos prometíamos que algún día tendríamos que volver aquí. El día que fuimos a San Cristóbal de las Casas, te contaba del desastre que había causado el levantamiento armado hacía ya casi 20 años. Y lo recuerdo perfecto porque en ese entonces mi papa y todos los militares tuvieron que cambiar su uniforme, antes solían usar todos los símbolos en un dorado, pero cuando surgió este movimiento armado lo tuvieron que cambiar a un negro porque decían que para los francotiradores tener el dorado era un blanco perfecto desde cientos de metros. Ahora volvía la paz ya que los indígenas de estas zonas habían logrado obtener sus derechos y ser tratados como todos los mexicanos con los mismos derechos y servicios que recibía la mayoría de la población, y así tenía que ser un estado tan lleno de riquezas y que su gente viviera en la pobreza no podía ser aceptado. Cuando llegamos algunos niños originarios de la zona nos recibieron con sonrisas y tratando de vendernos artesanías de la zona, y creo que se fijaron sobre todo en ti, porque no parecías mexicana, y ellos sabían que a los turistas extranjeros siempre los podrían embaucar más rápido, pero creo que jamás te gusto eso que te vieran como una extranjera, porque pensabas que no tenías nacionalidad, aunque tu piel te delataba en lugares como estos, en los que tal vez tu nombre también lo hubiera hecho, pero tu forma de hablar te hacía sentir una más del lugar, y es que rápidamente habías captado la forma de hablar del mexicano, y aunque viviste en España ese acento lo habías olvidado y habías adaptado uno nuevo. Nos invitaron a comer a la casa de un lugareño donde aunque la comida fue sencilla, fue deliciosa quesadillas de queso y de flor de calabaza con un poco de agua fue incluso digno de compararse con los manjares que podría haber comido algún rey del pasado. Y después de la comida viste una escena que te fascino un montón de niños jugando con nada más que su imaginación y lograste captar su esencia la esencia que olvidamos cuando crecemos, que podemos ser felices con prácticamente nada más que con nuestra imaginación, esos niños sonriendo nos recordaron eso. Sabías que el siguiente estado seria Oaxaca y que ahí se encontraba mi papa, pero que yo no quería ir a visitarlo después de tantos años, sentía que no tiene lugar de invadir, pero me pedias que fuéramos y después de tanto insistir accedí a que fuéramos, de todos modos estaríamos en el estado y tenías razón tal vez mi papa se alegraría en verme después de tantos años. Subimos nuestras cosas al Falcón dejando atrás ese clima húmedo y caliente y esas selvas hermosas que tiene. O.M.A
domingo, 17 de enero de 2010
Día 10126
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