Por fin llegamos a Tuxtla Gutiérrez, el camino fue más largo del que había esperado y esa pérdida que me tomo tomar el antiguo camino no fue conveniente tampoco. Pero ahora nos tocó un amanecer hermoso digno de las fotos que tu estas haciendo como tocaba la catedral de San Marcos y como la luz iba bajando de la ciudad con cierta cantidad de nubes, dirás que esa foto es parecida a cientos de otras fotos de la misma escena, pero aún no lo entiendes es única porque solamente tú la pudiste tomar así, aunque tenga las mismas dimensiones, los mismos edificios de fondo, solamente para ti puede significar algo. La torre Chiapas era ahora el edificio más grande en todo Chiapas y donde tenía un restaurante en el último piso, tal y como era en el WTC del D.F. por lo que la vista seria increíble sobre todo ver todo Tuxtla Gutiérrez y ver el cañón del sumidero, teníamos que ir ahí, pero ahora debíamos de desayunar algo. Solamente tenía un año de estrenada la Torre y debo decir que la torre quedo espectacular. Mientras íbamos subiendo en el elevador panorámico íbamos viendo todo Tuxtla, y al final del último piso veíamos a su esplendor el cañón del Sumidero, tendríamos varias de esas experiencias de belleza de lugares aquí en Chiapas. Nos trajeron unos típicos tamales chiapanecos aunque muy parecidos a los tamales oaxaqueños tienen un sabor distintivo de la región. No habías probado el agua de tamarindo y fue una buena oportunidad para que la probaras, me decías que jamás te habían gustado las aguas de sabores, pero que esa agua sabia tan rica que pedias un segundo vaso. Nos quedamos un rato platicando viendo la vista, yo agarrando tus manos, ya las conozco tan bien, ya también conozco muy bien sus caricias tanto tiempo que nos llevó estar juntos al final valió la pena, al final valió la pena tomar el riesgo, porque la vida sin riesgos no vale la pena, aún recuerdo como llegue a tu departamento a Moscú, sin saber que esperar, hijos, esposo, tal vez ya ni estarías ahí, pero me arriesgue y valió la pena, y ahora tu tomaste el riesgo y estas aquí, el pasado es simplemente eso, pasado… Esa misma noche tuve un sueño volvía a estar en ese apartamento en Moscú frente a esa gran puerta azul esperando que me abrieras, los nervios me volvían a comer, pero esta vez todo fue diferente no había sorpresa en tus ojos solamente un abrazo cariñoso como si esos abrazos me los hubieras dado desde siempre y solamente fue el rencuentro de una despedida breve, y lo entendía poco a poco. En ese sueño cuando me metía a tu apartamento no era el mismo de Moscú era diferente, las fotos también eran diferentes, no eras tú sola éramos los dos juntos en diferentes lugares, y fue cuando me vi en el espejo que me vi más joven, y ahora que te veía en el sueño tú también eras más joven, te preguntaba cuántos años tenías y me contestabas con un inocente ay tontito pues cuantos vas a tener 25, y fue cuando entendí en este sueño no nos había tomado tanto tiempo encontrarnos, y habíamos formado una vida juntos, y finalmente desperté desorientado en la noche… Lo entendí habíamos desperdiciado 3 años con todas nuestras tonterías, si nos hubiéramos encontrado antes seguramente hubiéramos hecho tantas cosas juntos, seguramente hubiéramos entendido esto que estamos entendiendo ahora, eso es lo único que lamento 3 años a tu lado en los cuales te hubiera podido descubrir más, pero ahora estas aquí, dormida en la cama y eres real, tan real como siempre me lo imagine. Mañana haremos un poco de deportes extremos en el cañón del sumidero y recorreremos parte de la selva negra de Chiapas, ahora lo único que quiero hacer es abrazarte y escuchar ese suspiro que das cuando te abrazo y sigues dormida. O.M.A
domingo, 17 de enero de 2010
Día 10120
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