Llegamos a Villahermosa tenía que ser nuestra parado obligada para descansar y para comer algo que el viaje había sido largo. Parte de esta aventura era conocer lugares nuevos que yo tampoco hubiera visitado antes y por eso terminamos comiendo en el primer restaurante que encontramos, donde te decían que la especialidad de tabasco es preparar platillos con el peje lagarto pero como no te decidías por ninguna de las especialidades ambos ordenamos unas piguas al mojo de ajo; la fortuna de este época es que en cualquier parte del mundo es más fácil que te localicen, y me llegaba un email a mi Smartphone donde mi editorial me pedía que me pusiera en contacto con ellos, presentía como malas noticias que nos tratarían de interrumpir nuestras vacaciones, bueno en realidad mi investigación de campo para mi nuevo libro. Al llamarlos al parecer estaban muy bien enterados de donde me encontraba y hasta me hizo pensar que tal vez me habían puesto un localizador para saber dónde estaban, pero recordé que ellos estaban pagando el viaje por lo que seguramente dieron con mi paradero y por eso me pedían que participara en una pequeña conferencia que iba a haber en Villahermosa esta noche sobre el mexicano escritor donde irían grandes autores mexicanos, así como nuevos y mi editorial para tener una mayor presencia me dijeron si podía asistir, al ver que no había ningún problema en que le dedicáramos la noche y poder continuar con nuestras vacaciones fui y te dije que tendríamos que hacer una pequeña parada, parecías mas emocionada que yo porque ahora que lo recuerdo jamás me habías escuchado en ninguna de mis platicas que había tenido, tal vez esto te haría sentirte más orgullosa de mi, después de todo aun tenía presente tus palabras que yo era tu más grande inspiración y quería mantenerme a esas grandes expectativas que tenías de mí. Fuimos al hotel para relajarnos un rato y arreglarnos, por suerte había traído un par de corbatas y un traje para noches como esta donde o cenaríamos en lugares muy lindos, o simplemente para que te deleitaras con mi vista. Partimos hacia la conferencia y llegamos justo a tiempo cuando veía a algunos miembros de la prensa, a los oyentes habituales que iban a este tipo de conferencias y cuando reconocí a alguno de los otros autores tanto de mi editorial como de otras, nos saludábamos algunos ya estaban casados, otros eran solteros, yo te presentaba ante todos ellos, tú te sentías rodeada de algunas de las más grandes mentes mexicanas, y aunque tú me ponías dentro de estas a veces yo dudaba que mis ideas llegaran a tanto. Finalmente nos dieron un lugar en las primeras filas donde cada escritor tenía como máximo 15 minutos para hablar. Finalmente me tocaba a mí y aunque durante casi toda la tarde trate de pensar en las palabras adecuadas, o de escribir un pequeño discurso iba sin nada en concreto. Finalmente después de todos los aplausos me sentía otra vez como en la secundaria cuando me tocaba exponer algún tema y aunque lo había preparado nunca me había sentido seguro hablando frente al público, pero te voltee a ver a ti y tenías esta sonrisa que me tranquiliza tanto que las palabras parecían fluir sin ninguna dificultad, decía que estos días había estado visitando diferentes estados de México poniéndome más en contacto con mis raíces mexicanas, y que eso explicaba mi gran bronceado provocando algunas risas entre las personas. Finalmente después de decir todo lo que tenía en mente el público parecía feliz con mis palabras y sentía que todo el auditorio aunque un lugar pequeño sonaba a todo lo que daba, y vi como tú con una mirada me hacías saber que también te había gustado. Después de salir del Museo de Historia donde fue la conferencia, decidimos ir a caminar un rato visitando la plaza de las Armas donde nos decían que aquí en las mañanas se ponen diferentes comerciantes ofreciendo desde los dulces típicos hasta pinturas y diferentes cosas. Ya tenía planeado nuestro itinerario donde visitaríamos las diferentes zonas donde existen las cabezas olmecas, la laguna de las ilusiones y por supuesto toda la comida que nos llevaríamos puras delicias en este viaje. Pero ahora estoy cansado y solo quiero regresar a la cama a abrazarte y esperar hasta ver tu sonrisa para yo poder dormir en paz O.M.A
domingo, 17 de enero de 2010
Día 10114
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