miércoles, 7 de octubre de 2009

Día 9853

Punta del Este fue mi último destino para regresar a casa. La verdad ya estaba demasiado cansado y simplemente quería regresar a mi casa a dormir en mi cama, en un lugar que yo conozco. Simplemente no se me hace divertido conocer tantos lugares sin compartirlos con alguien, sin compartirlos contigo.

Tuvimos que cancelar el día original de firma de libro por mi tumor, al fin desataba todo su poder y me había hecho ver lo frágil que puede ser la vida humana. Cuando me disponía a salir del hotel con Sergio tuve un mareo repentino y un dolor intenso en la cabeza, y de repente todo se apago en mis ojos. Cuando desperté un doctor me estaba revisando y yo estaba en la cama de un hospital. Estaba desorientado al principio pensando por un momento que había muerto y esto era una especie de limbo. Les platique a los doctores de mi enfermedad y que me querían revisar para estar seguros de descartar cualquier riesgo por el tumor. Les dije que no era necesario que simplemente me dieran de alta. Aunque un poco renuente el doctor al final acepto, haciéndome ver que era mi responsabilidad si yo salía por esa puerta.

Solamente por este suceso la firma se pospuso otro día, Sergio me recomendó que me quedara encerrado en mi cuarto pero no podía, simplemente no soy ese tipo de personas que se puede quedar encerrado, sobre todo cuando existe tantas cosas por conocer en el exterior. Pero también no me podía arriesgar a forzar demasiado más mi cuerpo. Entonces fui a la playa Brava y disfrutar solamente de la brisa y el color esplendido del mar.

Mientras estaba ahí vi esta pareja de ancianos como de 60 años. Curioso para mi ellos son ancianos, seguramente cuando tenga su edad los de 80 serán ancianos. Lo mas curioso para mi fue su nado sincronizado ambos daban las brazadas al mismo tiempo, ambos respiraban al mismo tiempo, parecían estar totalmente sincronizados, incluso me atrevo a decir que sus corazones palpitaban al mismo tiempo, creando una armonía en el sonido que producían sus dos corazones.
Durante un tiempo quise creer que nosotros nos podíamos complementar de esta manera, que ambos teníamos tantas cosas en común que nos darían una perfecta sincronía en nuestros sentimientos. Pero ahora muchas veces creo que ambos buscamos cosas muy diferentes, tal vez por eso no puedes ver que puedes ser feliz a mi lado, siempre has buscado algo, pero nunca has sabido que es, vaya, yo a veces no se qué es lo que quiero, pero cuando estoy contigo siento que lo que busco lo tengo frente a mí.

Me fui a descansar al hotel, mi cuerpo parecía más pesado de lo de costumbre, y el dolor en la cabeza todavía era constante. Me preguntaba si tal vez esas migrañas que sentía hace tiempo en realidad eran dolores que me daban por el tumor. Desearía no tener esta enfermedad, ahora no se si en verdad pueda tener una gran vida, no se siquiera si el tumor me permita volver a verte. Tendré que hacer algo cuando llegue a México.

No me sentía ni con ánimos como para poder dar unas palabras a los que asistieron, de hecho pedía que no fueran muchas personas para terminar rápido e irme a México. Tu parecías haberme dejado, ya no me acompañabas como aquellas noches, ya no me dabas palabras de aliento. Y aunque solo fueras la imaginación de mi cerebro, esta vez solo había vacio silencio, un silencio terrible.

Termino todo por fin y me despedía de Sergio, que aunque hubiera sido mi nana era una persona agradable, que simplemente tenia un mal trabajo. Le di las últimas páginas que había escrito para que se las enviara a la editorial. Ahí en el aeropuerto mientras esperaba, me dio esta sensación de volver a escuchar tu voz, por lo que te marque, para descubrir que solamente estaba tu correo de voz. Por un momento suspire porque pensé estarías demasiado ocupada para responderme, que otra vez estabas haciendo tu vida normal antes que yo llegara. Simplemente te decía que solo te hablaba para saber de ti, para tal vez reírme aunque fuera por un momento contigo. No te quería decir que te extrañaba que era muy difícil pensar tanto en ti y pensar que estabas tan lejos. No te quería decir que sentía que me habías abandonado estos días, que ya ni siquiera esa parte tuya que vivía en mi me hablaba. Todo parecía tan raro y tan mal. Pero no te quise arruinar tu vida, simplemente te decía espero estés bien, dame una señal de que estas viva cuando puedas. Después de todo era todo lo que podía decir.

Después de todo era yo el que te había dejado esta vez…

Me hubiera quedado…

O.M.A

0 comentarios: