Volvía a salir a la sociedad y me dirigía hacia mi editorial. Había dejado atrás la bata y mi gorro, para ponerme mi abrigo y algo que calentara mi cabeza. Nunca fui una persona que tolerara muy bien los inviernos, en especial porque yo la mayoría del tiempo siempre tenía más calor que frio.
No me hizo esperar el cuerpo ahora y fue rápida la junta. Les había gustado toda la novela, les parecía un poco frio el final, pero era justo para el héroe en esta historia. Me dijeron que me había vuelto a reinventar con esta novela, no sabía si tomarlo como un cumplido o como una forma de decirme que había perdido el toque. No importaba yo quería que todas mis obras fueran diferentes. Me dijeron que la primera edición saldría en un mes, así para el día de los enamorados. Aunque no veía el caso, esta vez mi novela no fomentaba el amor, ahora simplemente se enfocaba en el desamor. Pero ellos tendrían más experiencia en esto de publicar novelas.
Terminando decidí caminar por Reforma, pensé que tendría una nuevo exhibición de fotos y obras de arte para ser admiradas por el público. Y aunque el clima estaba demasiado frio, preferí esto a tener que aguantar caminar bajo el sol de verano. Siempre se ofrecía esculturas extrañas en esta zona, siempre con un tema diferente y esta vez era el de la felicidad. Muy extraña la elección de tema con la forma de las esculturas, todas parecían sombrías, por lo general negras, con figuras extrañas. Pensé que eso no era felicidad, pero trate de verlo desde el punto de vista del escultor tal vez la figura en si no lo representara, pero su arte era lo que a él le daba felicidad.
Por otra parte estaban las fotos del mes, esta vez eran los nuevos rostros mexicanos, un espacio para toda aquella persona que hubiera alcanzado un poco de fama ante todos los mexicanos.
Mucho de los rostros los reconocí, algunos eran compañeros escritores, otros eran héroes del deporte nacional, directores de cine. Y ahí entre todos ellos encontré mi foto la que se encontraba en la contraportada de mi primer libro. Debo decir que sentí un poco de vanidad y orgullo ver que ya era reconocido por mis compatriotas. Pero después leí mi biografía parecía tan corta comparada con las del resto, y esperaba que algún día mi biografía tuviera más cosas que decir de mi, que llegue a ser uno de los grandes, que mis ensayos ayudaron a las personas en diferentes formas. Pero más que nada que siempre fui una persona feliz.
Llegue hasta la zona comercial donde se ponían toda clase de comerciantes, era una de las zonas más coloridas que tenia México y claro esta de las que eran seguras para los turistas. La gente parecía tan despreocupada por las rutinas y simplemente estaban en un frenesí de compras. Fue un momento ideal para sacar mi cámara y tratar de ser el fotógrafo amateur que era. Trate de encontrar la felicidad en las personas sin que ellos se enteraran de que les estaba tomando una foto. Solamente así podría retratar el verdadero momento del sentimiento.
Las alucinaciones volvían. En una tienda donde vendían diferentes tipos de sombreros volvía a aparecer una alucinación tuya. Me invitabas por un momento a tomarte una foto mientras posabas con diferentes sombreros; por un momento quise creer que era cierto esto, y se me escapaba una sonrisa pero sabia la verdad solamente era parte de mi tumor. Esta vez tu alucinación no hablaba conmigo, simplemente me seguías mi caminar, había veces que me agarraba de la mano, otras tantas me sonreía y me hacía ver de las cosas que pasaban en la calle. No pude más me tuve que sentar, cerrar mis ojos y esperar que simplemente desapareciera. Y en efecto cuando los abrí desapareció. Busque mi cartera y agarre la foto en la que estábamos los dos tan felices, solamente fue eso un momento…
Un mes sin saber nada de ti, y mi orgullo tonto no me permite ser yo el primero en ceder, y simplemente pareciera que estamos jugando un juego de ver quien es al que le importa mas el otro, y ver quién es el primero que flaquea y decir te he extrañado, porque eso sigue siendo cierto te extraño demasiado, pero no me atrevo a decírtelo.
P.D. Ce le même tout les jours, je suis seul e tu plus lointain.
O.M.A
jueves, 15 de octubre de 2009
Día 9901
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