Hoy tuve un sueño muy extraño, no quiero decir que fue una pesadilla porque en realidad no podría clasificarla como tal. Soñaba que te estaba llamando y que te seguía llamando por un largo rato, pero la única persona que llegaba era una pequeña niña que corría a mis brazos, y sentía un extraño amor por ella, como si fuera mi hija…
Abría mis ojos y entraba un poco de luz por las persianas, y sentía como acariciabas mi cabello suavemente con tus uñas, y te me quedabas viendo, al parecer a ti también te gustaba verme dormir, como si eso te produjera una satisfacción por ver que dormía en paz.
Esta vez los dos no queríamos levantarnos de la cama, y te abrazaba pegando nuestros cuerpos semidesnudos debajo de las sabanas, mientras veía tus ojos, aun recordaba la primera vez que los había visto en una de tus fotos, se parecían a los míos, inocentes, juguetones, soñadores, como si me pudiera ver reflejado en ti, y ahora que los tenia frente a mí, me había prometido algo, jamás dejaría de apreciar esos dos ojos tan dulces como la miel. Me preguntabas casi susurrando que es lo que haríamos hoy, no tenía idea de donde terminaríamos, podría ser en cualquier lado, siempre me gustaba improvisar, pero lo que si era seguro es que hoy iríamos a ver ese baile de vientre en Plaza, pero teníamos toda la mañana para hacer muchas más cosas.
Decidí que hoy volveríamos a ser inocentes como un par de niños y que haríamos cosas que a los niños les llamaría la atención y que los adultos pierden el contacto con este lado. Hoy iríamos a visitar el zoológico de Chapultepec y caminar un poco por el parque, hacia años que yo mismo no iba de visita, la última vez que fui fue hace como 3 años con mi sobrina que me insistía que fuéramos porque quería conocer al oso panda.
Primero entramos al parque donde había sin fin de cosas que ver, desde los pequeños teatros al aire libre de marionetas para los niños hasta el lago de Chapultepec que tuvo que ser rescatado varias veces, por el poco cuidado que se le daba a este. Pensar que en un tiempo México tenía un lago enorme, que de no haberse secado, hubiera hecho mas espectacular la ciudad, pero decisiones de nuestros torpes gobernantes, por querer ganar más dinero. Me acordaba muy bien el par de veces que mi papa me había traído cuando yo tendría como 5 o 6 años, me acuerdo como disfrutaba de esos viajes, y que era mas inocente que ahora, que para mi el mundo era un lugar maravilloso, y disfrutar de todas las bellezas del mundo. Y ahora a tu lado volvía a sentir eso, me volvía a maravillar de los animales, como si nunca los hubiera visto, de lo curioso de su naturaleza. Nos divertimos comprando palomitas, y te compre un sombrero con orejas de oso, después nos quedamos un rato sentados ahí en el pasto, contemplando todo sin prisa, yo susurrando a tu oído, cosas tan tontas como te amo, son tontas porque aunque se que ya las sabes, siento la necesidad de reafirmarlas.
Me acordaba que en una calle cercana por Chapultepec, había una pizzería que me encantaba cuando era niño, pero que jamás llego a ser tan famosa como un Pizza Hut o Domino’s Pizza. El lugar se llamaba Happy’s Pizza, y me acuerdo que el logo que ellos tenían era el de un tipo gordito, con una típica camisa de repartidor, sosteniendo la caja de pizza en su mano izquierda. De hecho el dueño atendía la pizzería, y de hecho me encantaba cuando nos tomaba la orden, porque pensaba que una persona famosa nos estaba tomando el pedido, pero ahora en ese lugar, existe un banco, con las mismas puertas de aluminio que tenia en ese entonces la pizzería. Me acuerdo perfecto como después de comer la pizza, había una señora que se ponía en la calle a vender dulces típicos mexicanos, Me acuerdo que yo siempre pedía unas alegrías me gustaban por los colores que tenían. Para mi sorpresa esa señora todavía seguía vendiendo en ese mismo lugar, ya estaba bastante vieja, las canas corrían por el que alguna vez fue un cabello negro. Las arrugas se notaban más por su piel mas morena.
Te dije que tenias que probar estas alegrías, porque eran las mejores en todo el mundo, las vendía en paquetes de 10, cuando le di el dinero a la señora se me quedo viendo, como pensando que ya me había visto antes, pero tratar de decirle que yo venía aquí hace muchos años con mis papas, seguro que no recordaría, lo deje pasar. Jamás habías visto este tipo de dulces, pero te dije que eran las cosas mas deliciosas que podías probar, y que después de que te la acabaras, verías como tendrías mas alegría en tu vida. Están hechas con una especie de harina, un poco de miel, en cuanto le diste la primera mordía, sabias que no mentía y te gustaron demasiado que casi te acababas las diez tu solita, por fortuna pude rescatar un par para mi (oh si, yo se que lo recuerdas)
Teníamos que regresar a Satélite para llegar a tiempo al show que habría del bellydance. Parecías algo seria en el camino de regreso, y te preguntaba por que, al principio no me querías decir por no arruinar el momento, pero después de un rato de insistir me decías, que tenias miedo de que esta felicidad que tuviéramos ahora fuera a desaparecer poco a poco, que después de todo sabias que la felicidad no puede durar para siempre, pero yo te respondía que si, o acaso ya se te había olvidado esa canción, que decía quien dice que la felicidad no puede durar para siempre, mientras te daba la mitad de la ultima alegría que quedaba, y me dabas una sonrisa, mientras te comías la mitad de la alegría lentamente.
Llegábamos a tiempo, y fuimos de los que tuvieron fortuna de poder sentarse en las sillas que habían puesto. Al poco tiempo la gente se fue reuniendo, y también la parte de arriba estaba llena la gente viendo desde los barandales. La música empezaba a sonar y las mujeres empezaban a salir con estos típicos atuendos árabes. El baile que hacían era demasiado hermoso, y bastante sensual, me acuerdo que una se me quedaba viendo, y parecía sonreírme, a ti no parecía molestarte, pero tienes que aceptarlo tienes un hombre muy guapo a tu lado. Y aunque yo lo sepa, no es algo que siempre me haga crecer mi ego, ojala algún día las sociedades en lugar de ver el aspecto físico pudieran decir, oh vaya ya viste que grande tiene el cerebro esa persona, en lugar de decir que grandes senos tiene esa mujer, o cualquier otra forma que solo degrada al alma. Ojala algún día alguien me diga sabe usted es en verdad bello porque me hace sentir tantas emociones cuando leo algo de usted, entonces ahí si me sonrojare.
Y mientras veíamos todo eso, entre los aplausos de las personas y el ambiente, me decías que algún día tu y yo tendríamos que ir a visitar algún país del medio oriente para conocer mas su cultura. Y aunque no te di ninguna respuesta eso me causaba demasiada felicidad, porque estabas haciendo planes a futuro en los que aparecíamos los dos. Recuerdo que en nuestro pasado muchas veces me desilusionabas porque yo te decía ven a México, o te decía cuando yo vaya a Rusia haremos esto y esto, y al final tu decías cosas tan tontas, como ya veremos, o si sigues ahí, si todo sigue bien entre nosotros, o me decías que para que, eso dolía mas porque si no se hacia realidad simplemente quedarías desilusionada. Esas veces me hubiera gustado agarrarte fuerte y sacudirte y decirte “HEY trata de ser más positiva” mientras te daba una sonrisa, porque al final de cuentas terminamos juntos.
O.M.A
sábado, 31 de octubre de 2009
Día 10078
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