La primera persona en verme era una enfermera, que hacia su ruta matutina, se sorprendió de verme ahí despierto escribiendo cosas en una pequeña hoja que me había encontrado en la habitación. Al parecer había estado en coma por dos semanas, temían que nunca volviera despertar y que me quedara en estado vegetativo de por vida. Solamente le pude dar una sonrisa y decirle “pero ahora estoy aquí”.
Llamaron rápidamente a los doctores para que vieran este “milagro”. Ahora que había luz podía ver todos los regalos que tenía en la habitación globos, flores, tarjetas, incluso un peluche. La mayoría regalos de mi editorial, otros tantos de algunos fans que supieron de mi operación. Los leía y veía todos los buenos deseos que habían escrito.
El Dr. Tari parecía sorprendido por mi recuperación y en cierta manera alegre de que era uno más de sus estadísticas de supervivencia. Me hicieron varias pruebas para ver si estaba bien, estuvieron hablando conmigo para ver que lo que dijera tuviera lógica, me pedían que identificara los objetos, cuál era mi nombre. Solamente no les pude contestar en que día estábamos con seguridad. Me dijeron que ni parecía que me hubieran operado o que hubiera estado en coma, parecía tan vigoroso como para salir del hospital ese mismo día. Pero por precauciones me pidieron me quedara otra noche para ver cómo evolucionaba mi estado.
Antes de que todos se fueran les pedí que vieran una foto, y me dijeran si podían ver a dos personas en la foto. La enfermera me sonrió y agarro la foto, me pregunto si era mi novia la mujer con la que estaba en la foto le dije si ella es mi mitad perfecta.
Quise caminar un poco por los pasillos del hospital, ya me había aburrido de estar en la cama todo ese tiempo, mis nalgas parecían haberse aplastado por no haberlas movido por un largo tiempo. Empecé a caminar despacio y apoyándome con la pared aun mis piernas no estaban totalmente recuperadas ni yo aunque me dijeran eso los doctores. Por fin podía ver mi reflejo en una de las puertas de cristal, tenía una barba ya, por estas dos semanas, me imaginaba que estaría pelón de mi cabeza todavía pero aun no me dejaban quitar las vendas.
Veía a varias personas con sus familias y recordaba que yo estaba solo. Mi familia ya no vivía aquí en México y no les quise decir de mi operación sobre todo por si no salía vivo de esta, de todos modos no quería ser una carga para nadie, pensaba que yo me podía valer por mi mismo, después de todo yo había aprendido a estar solo casi toda mi vida.
Llegaba todo “el cuerpo” las noticias vuelan rápido, el doctor les había hablado para decirles que era un milagro mi recuperación y que podían venir a visitarme. Todos me saludaron y me abrazaron como si fuera uno más de los miembros de su familia, no me importo que solamente fuera una apariencia, necesitaba el contacto humano ahora y me conformaba con quien fuera que me lo diera. Me dieron palabras de aliento y parecían todos en prisa, por lo que se fueron rápido.
Les pedía a las enfermeras si me podían prestar su computadora para checar mi correo. Es cierto me había vuelto adicto a la tecnología pero pensaba que era algo normal en esta época, pensaba que los que no tuvieran un correo electrónico es como si no tuvieran un número telefónico. Ahí en mi correo estaban también miles de correos de personas que les gustaban mis libros de toda parte del mundo, todos parecían tener palabras de apoyo para mí.
Entre esos correos encontraba uno tuyo, pero en lugar de tal vez encontrar palabras positivas en ti, parecías estar de muy mal humor, no se que te había pasado en estas dos semanas, si seguirías teniendo problemas en tu trabajo o no se que, no me habías contado mucho últimamente. Me decías que me comunicara contigo lo más pronto posible. Quise pensar que con una broma de mi parte lograría calmarte pero pensé que yo no tenía ganas ahorita. Cualquier cosa que fuera yo la resolvería después. Preferí no contestarte, de todos modos los doctores me habían recomendado descansar y tratar de hablar contigo siempre requiere un esfuerzo últimamente, no se que estado de humor puedes tener un día o el otro.
Mañana me iría a casa otra vez a reanudar mi vida, pensaba que todas las ideas que había tenido en este día me serviría para poder escribir otra novela, solamente le debía de dar a ese caos de ideas una armonía.
P.D. Muy extraño pero últimamente he tenido una imagen, yo estoy en mi casa barriendo y de repente llegas tu en un taxi, pero es como si supiera que esto ira a pasar… tal vez mi locura sigue ahí puesta, eso es bueno no he perdido mi esencia.
O.M.A
sábado, 17 de octubre de 2009
Día 10058
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

0 comentarios:
Publicar un comentario