Después de terminar de escribir mi carta de ayer, me conecte y ahí estabas tu, como si de alguna forma me hubieras llamado para que yo también estuviera en ese momento.
Me hablaste del gran error que estaba por cometer, yo ya lo sabía, pero lo que no entendías es que era más fácil soportar ese error, a vivir toda una vida lejos de ti, simplemente imaginándome lo que podría pasar.
Me había dado por vencido… pero me dijiste esas dos palabras que yo pensaba decirte, me dijiste te amo, y algo cambio dentro de mi ser, al principio fue sorpresa porque ya había perdido la esperanza de escucharlas de ti, después fue entender esas palabras, me estabas salvando otra vez de mi mismo, y me aferre a ti, yo también te dije estas palabras sabiendo que yo las sentía en su totalidad, como fingir un sentimiento como ese, como fingir que no existía una conexión entre nosotros, mi espíritu estallo de felicidad y por un momento me sentí un humano completo, y me imagine a nuestras almas volviéndose unas por un segundo, dejando atrás toda duda, dejando atrás toda creencia y simplemente ocupábamos un lugar en el universo otra vez, por fin te había vuelto a encontrar a ti a la mujer de mis mil vidas, por fin otra vez estábamos a un paso de volver a ser felices.
Pero esa felicidad duro poco mientras trataba de conseguir el sueño otra vez, empecé a cuestionarme tus palabras de amor, si simplemente fue una estrategia para que no me fuera, si fue un acto desesperado de una persona por no perder a alguien, si en verdad me has llegado a amar como en las otras vidas. Una vez mas maldije a mi condición humana por no dejarme ser totalmente feliz, pero el tiempo lo dirá.
domingo, 13 de septiembre de 2009
Día 8192
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

0 comentarios:
Publicar un comentario