Lo se a veces soy un brutisimo y hoy fue uno de esos días.
Cuando nos despertamos pude ver en tu cara que hoy seria uno de esos días en lo que no platicas mucho, y no porque no tengas nada que contar, se que a veces prefieres estar en silencio, por según tu no tener nada positivo que decir. Y no te quiero obligar a algo que no sientes hacer con confianza, por lo que en la mañana hoy yo prepare el desayuno unos omelettes con papa rayada, y un toque de jamón para darle un mayor sabor. Te me quedabas viendo como esperando que yo dijera algo, o que hiciera algo, pero no se me ocurrió mas que sonreír, y por un momento eso parecía bastarte para saber que todo estaría bien.
Hoy el día parecía bueno para salir, pero preferiste quedarte en casa, yo aproveche para escribir un poco acerca de lo que se puede considerar cotidiano para una pareja, y como a veces las personas creen que algunas cosas se consideran como señales de que las cosas no funcionan, una podría ser nuestro ejemplo hoy, no tenemos una comunicación verbal, pero eso no es malo, al contrario a veces el silencio es algo bueno para todos, eso me lo has dicho tu varias veces.
De repente te sentaste a mi lado, y me entregaste un cuaderno con una pasta de piel, un cuaderno muy viejo que parecía estar lleno de recortes, y varias hojas. Después de entregármelo pusiste tu cabeza sobre mi pierna, como si desearas que te apapachara y eso fue lo que hice, empecé a jugar con tu cabello con una mano mientras con la otra iba cambiando las páginas a esa “cosa” que mas bien parecía ser una parte de tu alma. Eran todos tus dibujos, poemas, pensamientos, y “cosas” que tú tanto te has dedicado a hace en tu vida, todos coleccionados en este cuaderno.
Tuve horas de entretenimiento al ver todo aquello, tus dibujos, tus cosas, es como si me permitieras ver un poco mas de ti, un poco mas de tu alma, se que aquellas cosas no se las dejas ver a cualquier persona, tal vez sería el primero en verlas. Y me maraville por todos esos momentos que eran pensamientos tan profundos. No lo quise decir pero sabía que tú eras una mejor escritora que yo. No supe en que momento te habías quedado dormida en mi pierna y hubo algo que me hizo acordarme mucho de nuestro pasado. Aquel poema que alguna vez me enviaste, lo habías titulado en ingles “Meet me at the middle of the day” creo que yo lo considere uno de tus mejores poemas, pero lo que mas me sorprendió es que tuvieras el complemento del poema, esa parte que yo escribí como respuesta, tal vez en realidad jamás olvidaste todo…
Despertaste y parecías mas relajada, lo único que pude decirte fue gracias, te agarre del mentón y lentamente acerque mis labios contra los tuyos, presionando suavemente, sintiendo la calidez de tus labios, me habías dado el mejor regalo, y poco a poco hacías mas difícil que me quisiera apartar de ti, pero recordé mi tumor y la operación, recordé que solamente eran dos semanas juntos, la vida nunca es tan fácil aunque te lo propongas.
Ya no podía seguir encerrado en esas cuatro paredes necesitaba salir, respirar, presumir nuestro amor a la gente. Pero aun parecías sin ganas, querías estar apartada del mundo. No me importo te cargue hasta el cuarto y te puse bufanda, trate de combinar tu bolsa y zapatos, y de que te vieras presentable, parecías un poco feliz, porque yo te ayudara a arreglarte, entonces ya con todo listo salimos.
Trate de hacer mis tonterías, trate de ser romántico, trate de todo hasta que me di por vencido y también me quede en silencio, e íbamos de la mano, yo riéndome un poco y tu demasiado seria. Pasamos por esta heladería y supe que era perfecto, un helado siempre hace que la gente se ponga feliz, no será si es por la cantidad de azúcar que tiene, si es por la sensación de congelamiento del cerebro, o es el hecho de que algo tan sencillo te pueda dar tanto placer, sorber con la lengua una y otra vez, haciéndote que todos los problemas desaparecieran como cuando uno era niño.
Tu pediste uno de mango, y yo pedí uno de tutifruti (aun recuerdas por que?) y los comimos lentamente, tu parecías saborearlo todo, como si nunca quisieras que se acabara, veíamos pasar a la gente, y finalmente me diste una buena sonrisa. Para nuestra fortuna esta vez paso una viejita ofreciendo diferentes tipos de flores. Recuerdas que llevaba varias de las flores que te compre. De hecho ella dijo algo gracioso, que yo sería un hombre que te ama pero que te hará llorar, y los dos soltamos una risa intensa que le ganábamos al ruido de alrededor, solo por eso le compre todo el racimo de esta flor. Ya recordaste cual es? Veíamos a la gente pasar y acerque mi silla a la tuya, y te abrace mientras veíamos el sol desaparecer en el horizonte. El cielo tenia un extraño color pastel rosa, las nubes parecían pintadas, como si nos quisieran ofrecer una escena apantallante.
Pasamos por un parque y parecías mas juguetona ahora, hasta parecía que me estabas invitando a bailar ahí en medio del parque, y disfrutar el momento. Te abalanzaste hacia mi abrazándome, y me hiciste una pregunta a la cual hubiera tenido una mejor respuesta. Me agarro de imprevisto esta pregunta, ¿Qué éramos tu y yo? Mi respuesta tonta es que no lo sabia, porque pensé que íbamos a aparentar como hace mucho tiempo que no éramos nada, que solamente éramos dos personas que se volvían a encontrar, que estaban cansadas de definirse. Pero que ahora tu querías una respuesta de pareja, que necesitabas seguridad de mi para saber que lo que vendría seria algo juntos tu y yo. Pero como podría decírtelo, apenas solamente unos días volvíamos a platicar a estar juntos a ser tú y yo. No sabría que iba a pasar después de las dos semanas juntos. Quería creer que nuestras vidas se mantendrían juntas esta vez, pero por eso no me lo había preguntado porque quería pensar solamente en el presente.
Inmediatamente te molestaste y te fuiste caminando separada de mi, como tratando de deshacerte de mí. Fuimos todo el camino de regreso, separados y sin hablar, yo tratando de seguir tu paso apurado. Llegamos a tu departamento, y te decía que me dijeras cual era tu molestia. Me dijiste que pensabas que había madurado, que esta vez no seriamos estas personas que se ocultan sentimientos por tener miedo de lo que podrá pasar, que si esto solamente era un juego para mi, o que esperaba que pasara. No tenia las respuestas a tus preguntas, pero no pude contener también molestarme porque tu tampoco habías sido honesta en el pasado, y no sabia como debía de actuar. Pero en verdad no estabas molesta conmigo, si no contigo por pensar que tal vez seria como en el pasado que simplemente te alejarías, te apartarías por tener demasiado miedo, por querer seguir esperando que tu vida comenzara, pero como te dije aquella vez yo ya no espero que eso pase, mi vida ya empezó contigo, todo lo que siempre he querido lo tengo ahora frente a mi, y eso que siempre he querido eres tu, pero que deberías de tratar de alejarme, de darme excusas para alejarme, porque esta vez no lo haría, esta vez me quedaría a tu lado. Parecías entenderlo y ahora eras tú la que me daba las gracias, mientras me besabas.
Esa noche siempre la voy a recordar, porque te abrace tan fuerte contra mi como si nunca te quisiera soltar de mi lado, se que nunca te alejaría de mi lado.
P.D. siempre estaré ahí, hasta el final
O.M.A
lunes, 21 de septiembre de 2009
Día 9821
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

0 comentarios:
Publicar un comentario