domingo, 27 de septiembre de 2009

Día 9827

Extraña muchas veces parece la vida, hay algunos momentos que no logramos entender ni quiénes somos en este mundo, mejor dicho el yo superfluo que ven otras personas y creen que somos. Extraña las razones que los humanos ponemos para ausentarnos, para alejarnos de los seres queridos, muchas veces simplemente nos ausentamos porque sentimos que las personas ya no buscan los mismos intereses que nosotros.

Extraña la razón por la que tratamos de volver a la vida de un ser que significo tanto en nuestras vidas, a veces la razón va mas allá del amor, a veces las razones son egoístas al pensar solamente en uno para sentir aquella vieja felicidad y cuando uno vuelve a ser feliz, deja a esta pobre persona pensando por que vuelve a desaparecer esta persona que significa tanto. Pero así somos los seres humanos, seres incompletos que tienen mucho miedo a decir la verdad en sus vidas, temiendo que la otra persona no les interese su búsqueda.


Fragmento de “El Proyecto de Instrumentalización Humana”
Autor Omar Méndez Adán

Era inevitable que muy pronto acabarían estas dos semanas contigo, las mejores dos semanas de mi vida, creamos tantos nuevos recuerdos, exploramos viejos, y sin embargo tenía toda una vida para poder seguir formando más contigo, pero de pronto todo parecía un sueño y parecía sin sentido toda la situación, no quería que te preocuparas por mi tumor, no quería creer que mi vida acabaría pronto, no quería abandonarte, pero no me podía zafar de mi compromiso. Siempre he tratado de vivir en el presente pero siempre hay muchas cuestiones que mi mente humana no me deja poder vivir tranquilamente sin preguntarme del futuro.
También notaba una tristeza en ti, sabiendo que muy pronto debería de partir y muy incierto el futuro. No podíamos hacer nada más que fingir que no importaba eso, era mejor vivir el momento, los pocos momentos que nos quedaban juntos.

Fue una alegría mientras estábamos desayunando que pasaran esta vieja canción, y cuando leas esto seguramente esa canción solamente estará en estaciones del recuerdo. Mientras desayunábamos empezó a sonar esta canción de Nelly Furtado “Manos al Aire”, esta canción me gusto mucho porque en ese entonces parecía un sentimiento que había desaparecido en muchas personas, simplemente se rendían por un amor y seguían su camino, pero en esta canción instaba a luchar por el amor, aunque la otra persona te tratara de atacar con su forma de ser, con su indiferencia, solamente deberías de ofrecer amor, tal vez eso haría que la persona entendiera al final. Esta canción estaba de moda cuando volviste por ultima vez a mi vida, cuando yo aun seguía escribiendo mi primer libro, y todavía no estaba totalmente seguro de lo que sería de mi vida. Pero cuando escuchaba esa canción me hacia acordarme mucho de ti, cuando me prometía que ya no te amaría… la única promesa que no he logrado cumplir en mi vida.

Hoy sería el siguiente regalo y mientras escuchaba esa canción vino a mi mente mi otra parte creativa, y te apresure para que fuéramos a tu trabajo y te dejara, para yo hacer mi regalo. Me decías que parecía sospechosamente misterioso, porque ya sabía lo que te iba a preparar.
Resultaría mas difícil de pensar que encontrar un trió mexicano en tu país seria la mas difícil de mis tareas. Pero por suerte la comida mexicana era bien recibida primero fui al restaurante Pancho Villa, aunque mas bien parecía comida tex-mex lo que entretenía era el mariachi y los tríos todas las noches, hable con el dueño me dijo que este día el trió iba a trabajar en otro restaurante mexicano San Miguel, y fue mi siguiente parada.

Y ahí estuve platicando con el trió explicándoles mi situación y que quería hacer este regalo especial y doble, porque jamás te habían llevado una serenata, o bueno eso es lo que me habías dicho en otras ocasiones. Pero sabía que no te habían llevado serenata a tu departamento, y mucho menos que te hubieran compuesto una canción. Fue una tarea difícil ya que me había dedicado más a las letras, pero componer algo en un solo día es algo tan difícil, pero mi regalo debía de ser grande para ti. Y me pase casi todo el día componiendo una canción más para ti. Tratando de que el arreglo musical fuera bueno, con la experiencia que tenía el trió y con mi letra original.

Pase por ti y otra vez parecías esperarme, pero esta vez no se me había hecho tarde, solo pude sospechar que habías salido un poco mas temprano para arreglar mi sorpresa. Ahora tu eras la que se estaba portando de una manera sospechosamente misteriosa, y no me querías decir que era, me tapaste los ojos con tus dos manos, mientras yo sentía que le estábamos dando la vuelta a la escuela.

Y ahí estaba mi sorpresa en tu escuela, las iniciales de mi nombre completo y mi apodo, el apodo tan cariñoso que me habías puesto “milagrito”. Le habías pedido ayuda a tus alumnos para darme ese regalo, que me fascino porque parecía algo tan sencillo, pero en realidad el significado y lo que me hacia sentir era tan inmenso. Son de esas cosas que jamás se olvidan en la vida.

Llegamos a tu departamento y sabias que te iba a dar tu regalo, pero te sorprendió que volviera a bajar, y que te dijera que esperaras ahí. El trió había sido puntual y ya me estaban esperando para empezar la serenata. Y empezaron a tocar y yo empecé a cantar, poco a poco la música llegaba hasta tu ventana, mientras cantaba una vieja canción de trió “Sin ti”, sorprendida porque no esperabas que yo hiciera esto. Y ahí tu escuchándonos mientras otras personas en el edificio parecían no entender que estaba haciendo yo.

Y finalmente la canción que compuse para ti, nota a nota pensada en ti y en la felicidad que le habías entregado a esta alma estas dos semanas. Y mientras el trió seguía tocando yo corría por llegar contigo, hasta llegar a tu puerta llevando esta rosa negra, pareciera algo macabra pero en realidad era única, tal vez pareciera obscura por fuera, pero por dentro seguía siendo esta suave flor. Y ahí los dos veíamos como seguía el trió tocando mi canción, dándote una de las ultimas sorpresas en estos días. Aun teníamos el olor de todas las flores, el ambiente con la música, y aun así yo podía sentir tu olor natural, la presencia de tu alma junto a mi. Ojala esto fuera un sueño que nunca acabara.

Y para el día de mañana tenía todavía otra sorpresa mejor, parecía extraño pero en estos días no habíamos tenido una cita clásica como se supone que debía de ser, yo pasando por ti y divirtiéndonos afuera, por lo que te dije que esta noche me iría a dormir al hotel y que pasaría por ti en la tarde, por lo que te debías de arreglar poniéndote un vestido espectacular, y yo me pondría mi mejor traje. Nos despedimos para nuestro ultimo día juntos, y para nuestra primera cita después de tanto tiempo tendríamos una primer cita formalmente.

Y ahora estoy aquí en el hotel escribiendo esta carta con una dificultad para dormir, porque me he acostumbrado a tu cuerpo a mi lado, a sentir tu calor, si me voy de aquí será difícil que vuelva a conciliar el sueño sin ti…

O.M.A

0 comentarios: