Las dos semanas por fin pasaron, me enseñaste tantos buenos momentos a tu lado, pero al final de cuenta solamente fueron una ilusión de lo que podría ser nosotros, yo tendría que seguir viajando y tu te quedarías ahí, simplemente quise creer que podríamos ser felices, tal vez me equivoque como siempre, quise tener esperanzas, y se que todo cambiara a partir de ahora. Creí que me había vuelto un personaje de mi héroe Benedetti, pensé que me había convertido en Martin Santome que pensaba que la felicidad solamente podía ser momentánea, que jamás podría ser constante y que al final también seria como Laura dejándote sola, con desilusiones en la vida.
Ya no estaremos juntos y no se que tanto nos afecte la distancia, aunque no lo quiera aceptar aun sigues esperando que tu vida empiece, pero como te lo he dicho para mi la vida ya empezó contigo a mi lado, creo que aun ambos queremos cosas diferentes, ojala todo fuera diferente, ojala tu me dijeras dejo todo por ti, pero no eres así, jamás lo serás, jamás serás la que quiera dar el primer paso, y yo seguiré esperando a que me des una señal definitiva para esto.
Me fuiste a dejar al aeropuerto, yo no tenía felicidad que demostrar, y tu tampoco, no quería irme, pero mis inseguridades con las que crecí volvían a flote, mi humanidad no me permitía tratar de ser mas honesto conmigo. Lo mismo ocurrió contigo preferiste el silencio como tu escudo antes de decirnos todo. Ahí estábamos los dos sentados, yo esperando mi inevitable partida, y tú esperando mi ida. Jamás fui bueno para las despedidas jamás antes me había despedido de alguien que me llegara a importar tanto, se que nos habíamos despedido varias veces en nuestro pasado, pero esta vez después del tiempo juntos no quería sentir nada, porque esta vez, sabia que una parte de mi se quedaría contigo para siempre, y soy un egoísta no quiero perderte, pero al final trato de ser una mejor persona.
Se anuncio mi vuelo y nos quedamos viendo por un buen rato, como esperando que el otro por fin dijera algo, y al final de cuentas fui yo. Te pedí que me fueras a visitar a México, que al fin de cuentas era uno de tus sueños visitar este país. Otra vez me decías no lo se, otra vez tus inseguridades podían mas que nuestro amor, ojala tu primer respuesta hubiera sido si, lo hare, pero por general la primer respuesta, el primer impulso es lo que termina siendo. Por primera vez en mi vida tuve un miedo enorme, de no volverte a ver y que simplemente te olvidaras de mi, que simplemente me convirtiera en otro de los hombres que te enamoras y que das algo tuyo, pero jamás das todo. Te quise abrazar lo más fuerte que pude, para pensar que tal vez de esta manera una parte de ti se quedaría dentro de mí para siempre.
Ya no recuerdo si te dije adiós, o si hice algo, siempre quise tener mi escena romántica en un aeropuerto, pero simplemente no tenía ganas de hacer nada, ni decir nada, creo que lo único que hice fue simplemente subirme al avión. Ya no voltee porque el simple hecho de volver a ver tu rostro iba a ser mas difícil que nada.
Ojala jamás me hubiera ido de tu lado… Le decía adiós a Rusia desde el avión, no se si volvería...
O.M.A
domingo, 27 de septiembre de 2009
Día 9829
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

0 comentarios:
Publicar un comentario