Empezamos la presentación del último libro cerca del rio de la Plata, creo que ya simplemente estoy cansado para seguir con esto, porque pienso que esto me ha quitado mi felicidad en total y simplemente debo de cumplir, pero no quiero. El tumor tampoco me deja pensar con claridad. Ahora tengo miedo de que tal vez fue un producto de alucinaciones estas dos semanas, y que en realidad no fuimos felices juntos. Tal vez simplemente imagine cada cosa, no lo sé ya…
Estaba ahí yo leyendo un pedazo de mi libro ante la gente que acudió para la firma. Y recordé las penurias por las que pase para escribir este último libro. Fue en la época en la que no sabía nada de ti, simplemente me fue muy difícil tratar de encontrar un final para nosotros dos, mejor dicho para esas dos personas de ficción que tienen muchos de nuestros rasgos. Y recuerdo cuando estaba contigo podía escribir fácilmente más de 10 páginas de buen material, sin ningún problema. Y como tratar de darles un final feliz a ellos me costó un trabajo porque hasta ese entonces como podía crear un final feliz si yo no lo había tenido, y otra vez venia este sentimiento, pero era diferente porque esta vez habíamos estado juntos y simplemente quise creer que esto bastaría mas que cualquier cosa para convencerte, creo que volví a ser un ingenuo…
Y simplemente decidí ya no pensar mas en ti este día, porque simplemente es una pena perpetua que me impongo yo mismo. Decidí ignorar cualquier cosa para disfrutar de Buenos Aires, aparte hoy tendría que ir a la opera y una persona con el alma triste no puede disfrutar de una buena opera.
Y creo haberlo logrado porque Sergio me decía después de la presentación que los boletos que me había dado eran dos, debía de ir con una compañía ya que seria mal visto, que un hombre soltero como yo, fuera solo a un acto de la sociedad argentina. Pero le dije que yo no conocía a nadie aquí y propuso que la editorial contratara una “compañía” por la noche. Me negué rotundamente al pensar exactamente en qué tipo de compañía me iba a conseguir Sergio. Y por un momento no pensé en ti y pensé en Karla, porque sabía que a ella le fascinaban este tipo de eventos, y que no hubiera pensado dos veces la cosa para asistir, y sabía que lo hubiera disfrutado totalmente. Me pregunte si tal vez en otra vida o universo Karla era la mujer de mi vida, ya que sabia que con ella tenia también muchas cosas en común, pero simplemente en esta vida por lo menos en aquel momento de nuestras vidas, no estábamos destinados a nada juntos, o tal vez eso era lo que yo pensaba, y tal vez pensaba que tu querías esto con muchas ganas, pero en realidad pensabas que tu y yo en esta vida no estamos destinados a estar juntos. Demasiados pensamientos, mejor despeje mi mente.
Subí a una fragata la cual nos dio un recorrido por todo el rio y no se que tenía el rio, pero simplemente lograba despejar todo sentimiento negativo. Y de repente vi al sol y no parecía tan mala la vida, al contrario simplemente uno no se debe de fijar tanto en esas cosas que están mas allá de nuestra decisión, aquellas cosas que no entendemos por no ser parte de nosotros. Y ahí en la fragata estaba esta mujer en sus 23 años, típica mujer que es hermosa, pero tal vez no tenga nada que ofrecer, no por lo menos a alguien como yo que no le interesa solo la belleza. Y poco a poco se me fue acercando. Vi que tenía el primer libro de la trilogía, aquella vida que yo siento vivimos tu y yo hace mas de 1 siglo, en la cual nuestras vidas se cruzaron exactamente dónde vives tu ahora. Ironías de mis libros simplemente para traicionar mi mente.
Se presento esta joven su nombre Débora, pero preferían que la llamaran Debi. Era una joven al parecer muy romántica, o una que creía que su definición del amor es cuando miras en los ojos de un hombre y entiendes que es el hombre perfecto para ella. Sentía pena por ella por no entender el amor; pero luego sentí más pena por mi porque el amor era una cosa tan compleja que ni podía definirlo con palabras. Me decía que mis libros le habían fascinado para entender que el amor no es algo que se pueda conseguir tan fácilmente, que el amor es algo que se debe de luchar por, y que al final tal vez el destino te recompense por ver tu esfuerzo. Y por lo menos sabia que teníamos un tema en común tratar de entender el amor, tal vez fue el momento, tal vez muy secretamente una parte de mi me gustaba su forma de ser de esta joven tan llena de esperanzas. Cosa que a veces sentía había desaparecido en mí. Por eso le dije que tenía que asistir a la opera esta noche, que era una forma de publicidad de mi editorial para recaudar mas dinero, pero que la buena opera no se puede disfrutar solo por lo que la invite, y ella pareció agradarle la idea. Como toda mujer le entro una desesperación por que ahora sabia que debía de arreglarse para lucir presentable para la noche. Quedamos que nos veríamos en la opera.
Regrese al hotel, para encontrar una sorpresa en mi laptop unos correos tuyos, pero simplemente no tenia deseos ahora de saber nada de ti, decidí cerrar mi computadora e ignorarte, me senté en el sillón que tenía el cuarto, y el cual tenía una vista de Buenos Aires hermosas, una ciudad grande, con la puesta de sol, que parecía despedirse de los edificios y de las personas. Dando paso a la vida nocturna de Buenos Aires.
Llegue al teatro a tiempo, eral el estreno de la obra de Madame Butterfly una de las obras maestras de Puccini. Siempre tuve un placer por la música clásica y la opera, un recuerdo de uno de mis hermanos que disfrutaba de este tipo de música, que es el alimento del alma para almas en verdad especiales, que logran entender a la perfección las notas y como cada una transmite sentimientos que una simple mente humana no puede disfrutar. Y ahí entre el tumulto de la gente estaba mi cita, callada, tímida, viendo a las personas como pensando que hacia aquí, ella no era parte de este mundo. Por un momento su vestido negro y su forma de pararse me recordó a ti… no pude durar todo el día sin pensar en ti.
Me acerque a ella y me ofreció una sonrisa como si fuéramos viejos amigos de toda la vida. Mas bien estaba feliz porque al fin aparecía su cita, no tendría que ver las miradas de las personas que la veían solas, despreciándolo como pensando que la dejaron sola a su suerte. Y ahí esperábamos mientras daban la primera llamada. Era una buena compañía, aunque hay que decir que jamás le paraba la boca, no entendía como podía respirar, o en qué momento lo hacía.
Por fin pasamos y simplemente no pude hacer mas que disfrutar el momento Cio Cio San era la heroína de esta opera, una mujer que tuvo poca fortuna al momento de conocer hombres en su vida. Pinkerton un hombre que solo la consideraba una aventura más en su vida, y como le quita su inocencia en la última escena del primer acto. Durante el segundo solamente se puede ver las esperanzas de Cio por la regresa de Pinkerton, y darle la noticia de que esperaba su hijo. Lo mas trágico es cuando a Cio le quitan su hijo, la única razón que ella había encontrado para vivir, por pensar que Pinkerton jamás la amaría como ella lo llego a amar. Es impresionante la escena de su suicidio y el canto de la joven soprano, estremeció toda las fibras de mi ser, entendiendo la desesperación de Cio por una vida que la hizo llegar a este momento. Debi lloraba al final por entender exactamente esto.
Dejamos la opera, y decidí llevarla cortésmente a su casa. Y ahí estaba un escenario que era común para mi, estar en la entrada de una casa, pero esta vez yo sabía que mi decisión era simplemente irme, no quería volverme otra vez ese humano que solamente se junta con alguien para pensar que no esta solo, porque pensar en la soledad es mas desconsolante que escuchar sus pensamientos mas profundos. Debi lo entendió y solamente me pidió que le diera mi email para mantener el contacto, y para que yo le ayudara un poco en los escritos que ella tenía. La ilusión de ser una escritora reconocida mundialmente. Accedí y me despedí de ella.
Regrese a mi hotel cansado y pidiendo que la noche y Morfeo me llevaran a un sueño profundo. Pero yo sabia lo que iba a pasar; me había acostumbrado a dormir con tu cuerpo pegado al mío, y ahora en una cama, en especialmente una cama desconocida simplemente me era muy difícil tratar de dormir. Me levante de la cama y fui a buscar mi cartera. Y ahí junto a la lámpara puse nuestra foto juntos y con la esperanza de que me escucharas de alguna manera, te di las buenas noches.
P.D. Jamás me daré por vencido contigo, aunque el camino se dificulte, jamás abandonare la esperanza contigo, es una promesa espero pueda cumplir…
O.M.A
miércoles, 30 de septiembre de 2009
Día 9843
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